domingo, 28 de noviembre de 2010

El índice de Felicidad Interior Bruta

Los países con mayor crecimiento económico no necesariamente son los más felices. De allí que se extrapole a que mayor cantidad de dinero no necesariamente implica mayor felicidad.
Medir la felicidad interior bruta, entonces es un imperativo. Como dice El País, la frase celebrada de la cantante francesa Mistinguette es que el dinero no da la felicidad pero aplaca los nervios. Para Rafael Sánchez Ferlosio, el dicho parece más oportuno en su reverso: el dinero sí da la felicidad, pero destroza los nervios. Este aforismo (pecio, en el idioma ferlosiano) está recogido en uno de los libros del escritor, a quien la reflexión le viene a la cabeza cuando hojea las revistas de peluquería.
Pueden leer el articulo completo aquí.

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