La siguiente es una historia de la vida real. Se trata de un niño que se quiso comunicar con Boeing para darle ideas respecto al diseño de sus aviones. La respuesta del gigante empresarial fue tan tonta como grosera. Se dirigió a un niño de 8 años con una dureza inusual. No contaban con que el papá iba a difundir la respuesta en Twitter, siendo el resultado las disculpas públicas de Boeing: un niño de 8 años puso en aprietos al gigante del aire.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario